El otaku asesino

Tsutomu Miyazaki nació el 21 de Agosto de 1962 en Ōme, una pequeña ciudad ubicada en la Prefectura de Tokyo (Japón). Tsutomu nació prematuramente con un peso de dos kilogramos, y sufrió una malformación congénita que hacía que sus manos estuviesen fusionadas con sus muñecas.

Tsutomu Miyazaki

Su malformación de nacimiento le obligaba a girar todo el antebrazo para poder mover las manos, algo que lo hacía diferente al resto de niños y que acarreó que fuese apartado del resto de compañeros. Tsutomu era un niño bastante inteligente que a pesar de ser despreciado por sus compañeros sacaba unas notas excelentes. Sin embargo, con el devenir del tiempo, la soledad comenzó a afectarle y en el instituto sus calificaciones bajaron estrepitosamente, siendo uno de los últimos en cuanto a notas se refiere. Esto le impidió ir a la universidad de Meiji a estudiar para convertirse en profesor de inglés -su meta original- y Tsutomu decidió estudiar fotografía.
Una vez acabados sus estudios se fue a trabajar en el estudio fotográfico de un viejo amigo de su padre y en 1986 regresó a la casa familiar. En este tiempo Tsutomu se había convertido en una persona muy arisca que prefería pasar su tiempo leyendo cómics antes que relacionarse con su familia. Tenía así mismo una amplia colección de varios miles de películas de anime en el bungaló de dos habitaciones ubicado en el jardín de la casa de sus padres en el que residía. Tan sólo mantenía una relación amistosa con su abuelo hasta la muerte de éste, ocurrida dos años más tarde.
En Agosto de 1988 Tsutomu estaba paseando con su coche cuando se encontró con una niña de 4 años llamada Mari Konno a quien convenció para que se montase en el coche ya que la llevaría a “un sitio donde se divertirían”. Tras conducir unos kilómetros la llevó hasta un paseo turístico donde bajaron a pasear. La niña parecía asustada, por lo que Tsutomu empezó a ponerse nervioso temiendo que se pusiese a llorar o gritase, por lo que la apartó del sendero y la estranguló.
En Febrero de 1989 convenció a Masami Yoshizawa, una niña de 7 años, para que se montase en su coche y fuese con él para hacerle unas fotos. La niña aceptó y la llevó a una zona boscosa cercana a donde estaba el cadáver de Mari (que no había sido encontrado todavía) y la estranguló.
Meses más tarde, en Diciembre, volvió a secuestrar a otra niña. En esta ocasión se trataba de Erika Nanba, una niña de 4 años que volvía desde el parque hasta su casa. Tsutomu le dijo que montase en su coche que él mismo la llevaría. Durante el trayecto le preguntó si quería que le sacase unas fotos, a lo que la niña respondió afirmativamente. Cuando llegaron a un bosque cercano le dijo que se desvistiese algo, a lo que la niña accedió entre sollozos. Cuando estaba sacandole fotos se aproximó un vehículo, por lo que Tsutomu se asustó y estranguló a la niña, a la que una vez muerta envolvió en una manta y la metió en el maletero de su coche.
Después de esconder la ropa de la criatura en el bosque se marchó, aunque poco después de emprender la marcha tuvo un pinchazo. Poco después de haber parado decidió encender las luces de emergencia mientras llevaba el cadáver al bosque, aunque después cambió de idea y regresó hasta su vehículo con el cadáver nuevamente. En esta ocasión habían parado dos hombres para echarle una mano. Le ayudaron a cambiar la rueda y una vez que estaba solucionada la avería se marchó sin tan siquiera agradecer la ayuda, algo muy poco habitual -y sospechoso- en Japón.
Al día siguiente un hombre avisó a la policía de que había encontrado ropas de niña esparcidas por una zona boscosa cercana a su trabajo. La policía inició una búsqueda por la zona y poco después encontraron el cadáver de Erika.
En Junio de 1989 volvió a convencer a una niña para que se fuese con él a sacarse unas fotos. Esta vez era Ayako Nomoto, una niña de 5 años que estaba jugando sola en un parque. Cuando estaba posando, Ayako le preguntó por qué tenía las manos “tan raras”, algo que enfureció a Tsutomu tanto que la estranguló directamente. Se llevó el cuerpo a su casa y lo mantuvo allí hasta que, pasados 4 días, empezó a oler muy mal y decidió deshacerse de él. Lo desmembró con una sierra y un cuchillo, escondiendo todo en una zona cercana a su casa. Todo salvo las manos, que asó en el exterior de su vivienda y posteriormente se comió.
Dos semanas más tarde vio a dos hermanas jugando solas y se dirigió a ellas. A la menor le dijo que lo acompañase un momento y a la mayor le dijo que los esperase allí, que le traería unas golosinas en un momento. La niña que se quedó sola se asustó y corrió a casa para avisar a su padre de lo que ocurría. Cuando éste llegó a la zona se encontró a su hija pequeña desnuda junto a Tsutomu (también desnudo) que le estaba sacando fotos. Sin mediar palabra comenzó a golpearlo, aunque Tsutomu logró evadirse. Una hora más tarde, desnudo todavía, volvió al lugar para recuperar su coche y marcharse de allí, pero la policía yahabía sido avisada por el padre de las niñas y le estaban esperando.
Tras su arresto, su padre se negó rotundamente a apoyarle en su defensa y, de hecho, acabaría suicidándose en 1994, incapaz de asumir lo que su hijo había hecho.
El juicio contra Tsutomu empezó el 30 de Marzo de 1990 en medio de un gran revuelo mediático que constantemente sacaba noticias sobre el “otaku asesino”, sobrenombre que le habían puesto los periódicos. Durante la instrucción del caso, Tsutomu alegó que un ente llamado “Hombre Rata” le había instado a cometer los asesinatos y, curiosamente, se pasó buena parte de las sesiones dibujando al presunto ente, en lo que la fiscalía determinó que se trataba de una estrategia para que le declarasen no apto para ser juzgado. Fue sometido a numerosos exámenes periciales para determinar su capacidad mental y le fue diagnosticado un transtorno múltiple de personalidad, aunque finalmente fue declarado responsable de sus actos. El juicio acabó el 14 de Abril de 1997 y Tsutomu fue encontrado culpable, por lo que fue condenado a muerte. Tras varios intentos por evitar la condena, el Tribunal Superior de Tokio ratificó la sentencia.
Tsutomu Miyazaki fue ahorcado en una cárcel en Saitama el 17 de Junio de 2008.

7 comentarios el “El otaku asesino

  1. esmeralda dice:

    excelente entrada, seguiré al pendiente de nuevas historias

  2. http://lahuella-delcrimen.blogspot.com/ dice:

    Como siempre, conocemos en tu blog nuevas e interesantes historias.

    Por lo que respecta a esta, es interesante ver como muchos asesinos en serie han tenido problemas en la infancia, es un rasgo bastante común.

    Saludos,

    http://lahuella-delcrimen.blogspot.com/

  3. alex dice:

    que tipo ta despreciable me imagino lo que sufrieron esas pobres pequeñas

  4. alexmanso dice:

    “Los monstruos no nacen, se crean”

  5. 9981505m dice:

    yo me pregunto, como niñas tan pequeñas andan solas todo el tiempo. Una niña de 2, 4 o 5 años, es raro. Al menos que en Japón sea normal.

    • jurliki dice:

      Japón es uno de los países con la tasa de criminalidad más baja del mundo (la más baja de toda Asia y más baja que en la mayoría de países desarrollados), de ahí que sea relativamente frecuente ver a niños y niñas de corta edad yendo a jugar a un parque sin adultos.

  6. Stefan dice:

    MAL aunque Japón o lo que sea, tenga una tasa baja de criminalidad, jamás nunca un niño o niña deben dejarse solos sin la protección de un adulto responsable. Los enfermos andan en TODO el mundo.

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