Ernst Wagner

Ernst August Wagner nació el 22 de Septiembre de 1874 en Eglosheim, una pequeña localidad que actualmente pertenece a Ludwigsburg situada en las cercanías de Stuttgart (Alemania). Era el noveno de 10 hijos, aunque la mayor parte de sus hermanos fallecieron prematuramente, quedando tan sólo él y dos hermanas.

Ernst Wagner

Su padre era una campesino alcohólico que murió cuando Ernst contaba con dos años de vida, por lo que su madre se vio obligada a vender la granja familiar e intentar salir adelante con un pequeña tienda de comestibles. Volvió a casarse poco después, pero debido a las continuas infidelidades de ella se divorció en 1881.
Ernst era un niño bastante retraído, aunque contaba con una brillante inteligencia que le permitió lograr una beca del gobierno (que incluía pagar todos sus estudios) y hacerse maestro. Una vez licenciado trabajó como profesor en prácticas (auxiliar) en diversos colegios de Württemberg entre 1894 y 1901, aunque en Abril de 1900 fue suspendido por un período de 6 meses debido a su irritabilidad con los alumnos. También escribía poemas, por lo que una vez que se le acabó el contrato como profesor se marchó a Suiza con la intención de vender sus poemas a los periódicos para ganarse la vida y, tal vez, publicar algunos libros, aunque sólo estaría 2 meses allí. En Julio de 1901 fue destinado como profesor a Mühlhausen an der Enz, población en la que estuvo durante un curso escolar. En algún momento de su primer verano estando borracho sodomizó a una cabra, lo que fue visto por un vecino y pasó a ser de dominio público en poco tiempo, con las consiguientes burlas por parte de la población. Ernst se compró un revólver que siempre llevaba consigo, aparentemente para evitar un posible arresto.
En ese pueblo también conoció a una joven llamada Anna Friedericke Schlecht, con quien inició una relación amorosa y a quien dejaría embarazada en 1902. No soportaba a su familia, por lo que intentó una y otra vez librarse de un matrimonio que le atase a ellos.
En Diciembre de ese año tuvo su examen para lograr la plaza fija como maestro y lo aprobó. Fue destinado a Radelstetten, una pequeña localidad vque en palabras de Ernst era “un apestoso pueblucho”. Sin embargo sintió cierto alivio al pensar que el incidente de la cabra había quedado atrás.
El 29 de Diciembre de 1903 finalmente se casó con Anna, especialmente presionado por el hecho de que la joven ya había dado a luz a una niña llamada Klara y que ésta ya tenía 10 meses. Ernst nunca ocultó que no tenía ganas de ese matrimonio, aunque es cierto que siempre trató a su mujer de forma amable y correcta. En verano de 1904 fue de nuevo a Suiza, y allí trató de suicidarse en dos ocasiones, una tirándose a un río y otra saltando desde un puente. No logró su meta en ninguna ocasión ya que, según sus palabras, era demasiado “débil”.
Después de esta estancia en Suiza regresó a su casa y continuó una vida normal, teniendo otros 4 hijos. El último de todos, llamado Rudolph Alfred, murió poco después de nacer, el 22 de Septiembre de 1909, el mismo día que Ernst cumplía 35 años. No dejó de extrañar a todo el mundo que se mostrase indiferente ante esto, y mucho más raro les pareció a sus vecinos que fuese de todos modos al bar a celebrar su onomástica.
Poco tiempo antes habían llegado al fin los tan temidos rumores sobre sus amoríos con la cabra de Mühlhausen y la gente comenzaba a burlarse de él a sus espaldas. Ernst se compró una bicicleta con la que daba largos paseos, aprovechando su lejanía con el pueblo para practicar el tiro.
Entre 1909 y 1911 solicitó reiteradamente un traslado que finalmente le fue concedido en el año 1912 y el 1 de Mayo de ese año comenzó a trabajar en una escuela en Degerloch, un suburbio de Stuttgart.
A finales de año también llegaron a Degerloch los rumores sobre su episodio de zoofilia, por lo que Ernst comenzó a pensar en vengarse de todos los que se burlaban de él.
El 4 de Septiembre de 1913 se despertó y decidió llevar a cabo su venganza. Primero dejó sin sentido a su mujer mientras estaba durmiendo golpeándola en la cabeza, para posteriormente apuñalarla en sucesivas ocasiones. Luego se dirigió a las habitaciones de sus cuatro hijos, a quienes también apuñaló.
Después de haber asesinado a su familia, se sacó su pijama cubierto de sangre, se lavó y se vistió de nuevo para salir armado con dos Máuser C96 y un pequeño revólver, así como abundante munición y un velo negro perteneciente a su mujer tras dejar una nota en la puerta de su casa en la que decía que la familia había salido de viaje. Paró en la casa de la familia Stepper, quienes le alquilaban la casa, dejando una nota en la que encargaba la cantidad habitual de leche y 35 pfenning (peniques de marco alemán) para pagarla.
Dirigió su bicicleta entonces hacia Stuttgart, donde tomó un tren hasta Ludwigsburg. Allí compró una mochila para llevar más cómodamente la munición y un par de autobiografías suyas que había escrito y después fue hacia Eglosheim, donde vivía su hermano con intención de pasar allí el día. Cuando llegó, sobre las 11 de la mañana, su hermano no estaba aún, por lo que hizo tiempo hablando amistosamente con su cuñada. Le contó que sus hijos y su mujer habían ido a Mühlhausen a ver a un doctor, y que esperaba allí su llegada. Durante la tarde escondió más de doscientos cartuchos de munición en un pajar, y al caer la noche se fue hacia la estación de tren en compañía de sus dos sobrinos. Fue a una estafeta de correos y envió varias cartas a diferentes personas. Una de ellas iba dirigida a un teólogo y filósofo a quien conocía, Christoph Schrempf, y contenía su autobiografía entre otras cosas. Otra de las cartas se la dirigió a su hermana y le decía simplemente:

¡¡Toma veneno!!. Ernst

También envió otra autobiografía a un periódico. Tras en envío de estas cartas montó en su bicicleta y se dirigió a Mühlhausen, a donde llegó pasadas las 11 de la noche. Una vez que llegó a las colinas cercanas a esa localidad, se pertrechó con una gorra, dos pistolas y una bolsa de mano en la que llevaba abundante munición. Dejó su bicicleta, un revólver y varias cargas de munición ocultas en un campo de maíz, y se dispuso a cortar los cables telefónicos que conectaban al pueblo. Al llegar a la altura de los postes comenzó a llover en abundancia, por lo que Ernst juzgó muy arriesgado escalar y se fue en dirección al pueblo. Una vez allí prendió fuego en los cuatro primeros establos que encontró, y esperó a que empezase a llegar gente para atajar el fuego, disparando contra todo hombre que se acercase. Mató instantáneamente a 8 personas e hirió a otras 20, de las cuales una fallecería poco después dada la gravedad de las heridas. Cuando intentaba volver a cargar sus armas fue derribado por tres hombres, que comenzaron a pegarle y a agredirlo con azadas, dejándolo por muerto en plena calle tras las graves heridas que le ocasionaron en el rostro y en el torso. Incluso alguien le había agredido con un sable, amputándole casi la mano izquierda. De madrugada, tras extinguir los incendios, se acercó un oficial de policía para llevarse de allí el cadáver, aunque se dio cuenta de que aún respiraba. Fue trasladado a una enfermería y una vez que recobró el conocimiento confesó haber matado a su familia anteriormente. Dijo también que su idea era suicidarse después, pero visto que ya no podría esperaba ser condenado a morir en la guillotina.
El 5 de Septiembre, ante la preocupación de las autoridades porque muriese fue trasladado al hospital de Vaihingen, donde le amputaron el brazo izquierdo y le trataron el resto de las heridas.
Cuando se recuperó fue sometido a numerosos exámenes psiquiátricos, quienes finalmente declararon a Ernst como no apto para ser juzgado por tener paranoia. Ernst se convirtió de ese modo en la primera persona en no ser juzgada en Württemberg por razones de locura. Fue enviado a un sanatorio donde pasaría el resto de sus días, época que aprovechó incluso para escribir varias obras de teatro.
Ernst August Wagner murió de tuberculosis el día 27 de Abril de 1938 en el sanatorio de Winnenthal.

4 comentarios el “Ernst Wagner

  1. esmeralda dice:

    WOW!!!

  2. alex dice:

    loco maniatico

  3. Nataly dice:

    Hasta donde podemos llegar los seres humanos!

  4. arturo garcía cruz dice:

    Hay vidas imposibles…

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