El estrangulador de colegialas

Arnold Karl Sodeman nació el 12 de Diciembre de 1899 en Hawthorn, un pequeño pueblo que actualmente es un suburbio de Melbourne (Australia). Tuvo una infancia traumática ya que tanto su padre como su abuelo fallecieron en instituciones mentales, y su madre tenía severos episodios de amnesia, lo que dejaba al pequeño Arnold a su suerte durante largas temporadas.

Arnold Karl Sodeman

En su adolescencia fue detenido por estafa y enviado a un reformatorio durante 12 meses. Poco tiempo después de salir en libertad tras cumplir la condena, fue detenido nuevamente por robo a mano armada y por las heridas causadas al jefe de la estación de tren de Surrey Hills. En esta ocasión fue condenado a 3 años de cárcel, aunque una fuga de dos días le granjeó 12 meses de trabajos forzados adicionales. Al salir finalmente libre, en 1926, comenzó a trabajar como operario en varias empresas, primero en la zona de Melbourne y posteriormente en Gippsland. Conoció a una mujer llamada Bernice Pope, con quien se casaría y se iría a vivir a Collingwood. En 1928 nació su única hija. Arnold, a pesar de su pasado, estaba muy bien considerado por sus vecinos, quien lo definían como un hombre trabajador y respetuoso. Si bien era cierto que tenía tendencia a la depresión y que tenía temporadas en las que bebía mucho alcohol, parece ser que nunca desarrolló un carácter violento; al menos no hasta 1930.
El 9 de Noviembre de 1930 Arnold se dirigió a un parque cercano a su casa y se encontró con un grupo de niñas que estaban jugando allí. Fue a hablar con ellas y les dio dinero para que fuesen a comprar caramelos a todas menos a una, a quien le dijo que tenía otra cosa que encargarle a ella. Cuando las niñas volvieron al parque no encontraron ni al hombre que les había dado dinero ni a su amiga, llamada Mena Griffiths.
El cuerpo amordazado y estrangulado de Mena fue encontrado dos días más tarde en un edificio abandonado en el suburbio de Ormond.
El 10 de Enero de 1931 secuestró a Hazel Wilson, una joven de 16 años a quien ató con su ropa antes de estrangularla hasta matarla. El cadáver de Hazel fue encontrado el día 11 de Enero en una casa abandonada en el suburbio de Ormond, muy cerca de donde había aparecido el cadáver de Mena dos meses antes.
El 1 de Enero de 1935 Arnold volvió a secuestrar a una niña. En esta ocasión se trataba de Ethel Belshaw, una niña de 12 años que se dirigía a comprar un helado cuando desapareció.
El 1 de Diciembre de ese mismo año se encontró con June Rushmer, una niña de 6 años que volvía desde el parque hacia su casa. Arnold se paró a hablar con ella y poco después fue vista por unos viandantes mientras iba sentada en una bicicleta con un hombre que no conocían. Su cuerpo apareció al día siguiente, a un par de kilómetros de su casa. También había sido atada con sus propias prendas y estrangulada posteriormente.
Dos días más tarde, mientras el equipo de mantenimiento de carreteras en el que trabajaba estaba tomando un almuerzo a media mañana, un compañero le dijo en tono de broma que le había visto en una bicicleta cerca del lugar del crimen. Para sorpresa de todo el mundo, Arnold se enfureció negando vehementemente que hubiese estado nunca allí. Tal fue el enfado que por poco no llegaron a las manos.
Otro de los compañeros que estaban allí se sorprendió enormemente con esta reacción, y al llegar a casa habló con su cuñado que era policía, diciéndole que le había parecido una reacción muy rara, a la par que demasiado sospechosa.
Tras esta declaración, la policía se presentó al día siguiente en el lugar de trabajo de Arnold y le preguntaron si podía acompañarles para hacerle unas preguntas. Arnold accedió y una vez que estuvo en comisaría para sorpresa de los policías empezó a relatar sus cuatro asesinatos. Esta confesión provocó que se abriese nuevamente el caso de la desaparición de Ethel Belshaw, cuyo cuerpo no había sido encontrado y cuya localización fue posible gracias a la confesión de Arnold.
Arnold Sodeman fue juzgado y encontrado culpable. Sus abogados alegaron locura transitoria, diciendo que el detonante de que asesinara era el alcohol basándose en la propia declaración de Arnold quien decía estar borracho en las cuatro ocasiones. Así mismo también hicieron notar el historial de transtornos mentales que había en su familia, fenómeno que en aquella época se consideraba siempre hereditario y que podría servir como atenuante.
Cuando la defensa estaba segura de poder librar a su defendido de la pena de muerte, Arnold se dirigió al juez y le dijo que no quería un indulto ya que estaba convencido de que si salía alguna vez en libertad volvería a matar, por lo que éste dio por finalizado el juicio condenándolo a morir en la horca.
Arnold Karl Sodeman fue ahorcado en la prisión de Pentridge el día 1 de Junio de 1936.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s