El carnicero de Hanover

Friedrich Heinrich Karl Haarmann, conocido como “Fritz”, nació el 25 de Octubre de 1879 en Hanover y era el sexto hijo de una familia bastante pobre. Su madre lo trataba como a una niña, e incluso lo vestía como tal; cuando su padre lo veía de esa guisa le propinaba brutales palizas.

Fritz Haarmann, "El carnicero de Hanover"

En la escuela se trataba además de un pésimo estudiante. Cuando cumplió los 16 años sus padres lograron que fuese aceptado en la academia militar de Neu Breisach, donde durante un año pareció adaptarse muy bien al estilo de vida militar. Sin embargo, al año siguiente, comenzó a sufrir convulsiones y fue dado de baja por motivo médicos. Al volver a su Hanover natal encontró trabajo en una fábrica de cigarros y pareció llevar una vida normal durante algún tiempo. En el año 1898 fue detenido por abusar sexualmente de niños. En el juicio se le declaró mentalmente inestable, con lo que fue enviado a una institución mental por tiempo indefinido, hasta que los doctores lo considerasen apto para convivir en sociedad. Tan sólo permaneció seis meses allí, dado que logró fugarse y consiguió llegar a Suiza, pais en el que se quedó durante dos años. Pasado ese tiempo regresó a Alemania donde volvió a enrolarse en el ejército bajo un nombre falso. Sin embargo, fue dado de baja unos meses más tarde por los mismos problemas médicos que años atrás le habían detectado. Con una pensión concedida por los mandos militares, Fritz abrió una pequeña tienda que le duraría unos meses. Hastiado por este fracaso, decidió probar suerte como ladrón y estafador de poca monta. Entre 1900 y 1910 fue detenido en numerosas ocasiones por pequeños robos y llegó a hacerse bastante conocido entre los policías de la ciudad, lo que le permitió ofrecer sus servicios como informador para conseguir reducciones de condena.
En el año 1914 fue encarcelado por reincidencia en sus robos, y estuvo en prisión hasta 1918, prácticamente todo el tiempo que duró la I Guerra Mundial. Cuando fue liberado, se encontró un panorama de pobreza extrema, con lo que volvió a las andadas nuevamente.
En Septiembre de 1919 un joven de 17 años llamado Friedel Rothe desapareció de su casa. En la investigación policial salió a relucir que había sido visto por última vez con un tal Fritz Haarmann. Como quiera que era muy conocido por la policía, llegaron de inmediato a su apartamente, lugar donde fue encontrado en compañía del joven semi desnudo. Fue llevado a la comisaría y puesto a disposición judicial. Fue condenado a nueve meses de prisión por abuso sexual. En Diciembre de 1920 logró la libertad al colaborar de nuevo con la policía ofreciéndoles información importante para resolver algunos casos.
Al poco de salir de la cárcel conoció a un hombre llamado Hans Grans, quien tenía sus mismas tendencias homosexuales, y que además se convertiría en su amante a parte de su colaborador.
A partir de 1921 y hasta 1924 se sucedieron numerosas desapariciones en Hanover. Detrás de ellas estaban Fritz y Hans, quienes solían contactar con hombres jóvenes fugados de casa; una vez que se ganaban su confianza los llevaban a su casa, donde los violaban para acabar asesinándolos de un mordisco en el pescuezo. Entre Mayo y Junio de 1924, comenzaron así mismo a parecer restos óseos en el río Leine; dichos huesos sumaban un total de unos 500 cuando la policía decidió finalizar el rastreo al que habían sometido la zona. Se calculó que debían pertenecer a 22 individuos humanos, jóvenes por añadidura. La policía entonces decidió investigar mejor a su conocido informante puesto que ya había sido arrestado varias veces por abusos sexuales a niños y jóvenes, e incluso había sido privado de libertad dos veces por ello, una en un manicomio y otra en la cárcel. La noche del 22 de Junio, Fritz estaba siendo seguido sin saberlo, y fue detenido junto a la estación de tren cuando intentaba lograr que un niño vagabundo le acompañase hasta su casa. Posteriormente se empezaron a hallar objetos pertenecientes a jóvenes desaparecidos en su domicilio, así como numerosas manchas de sangre en la pared, lo que sirvió para acusarle de secuestro y de asesinato. Fritz confesó que, efectivamente, había empezado a matar gente en el año 1918, a su salida de la cárcel. En el interrogatorio dijo haber vendido numerosos objetos de las víctimas para sobrevivir, y de hecho su amante y cómplice Hans estaba vestido con ropas de otra gente cuando fue detenido al día siguiente. Fritz Haarmann confesó no recordar el número de pesonas que había asesinado, diciendo que debían haber sido entre cincuenta y setenta. Oficiosamente y dada la falta de pruebas, se sospechaba que además había vendido la carne de los jóvenes, puesto que Fritz vendía carne de contrabando en una Alemania que había sido derrotada en la I Guerra Mundial y que además se encontraba en muchos casos al borde de la inanición. Había sido de hecho detenido en varias ocasiones por vender carne enlatada que presuntamente era de caballo o de cerdo. Como quiera que no se demostró nunca, esos cargos agravantes no se presentaron contra el, pero la sospecha estaba ahí y de esa sospecha viene el sobrenombre que le dieron los diarios de la época: “El carnicero de Hanover”
Finalmente fue conducido ante el juez el 4 de Diciembre de 1924, y fue juzgado en apenas dos semanas. El 19 de Diciembre se le halló culpable de la muerte de 24 de los 27 jóvenes de los que se le había acusado formalmente, lo que se tradujo automáticamente en pena de muerte.
Friedrich Heinrich Karl Haarmann fue finalmente ejecutado en la guillotina el 15 de Abril de 1925. Sus últimas palabras fueron:

 

Me arrepiento, pero no le tengo miedo a la muerte

Hans Grans, su cómplice, fue condenado en principio a pena de muerte también debido a que Fritz había confesado su responsabilidad en dos asesinatos. Sin embargo uno de los jóvenes que había sido asesinado teóricamente por éste, un aprendiz de carpintero de 17 años llamado Adolf Hannappel, apareció en Berlín, lo que condujo a un segundo juicio a Hans y la conmutación de la pena capital por 12 años de cárcel por encubrimiento. Hans siguió viviendo en Hanover hasta que murió por causas naturales en el año 1975.
Los restos de las víctimas fueron enterrados juntos en el cementerio de Hanover, donde se les erigió un monumento en su memoria.

Después de ser separada de su cuerpo, la cabeza de Fritz fue conservada con vistas a investigar su cerebro. Actualmente dicha cabeza se encuentra en la universidad médica de Göttingen.

2 comentarios el “El carnicero de Hanover

  1. Gerardo Castro dice:

    Gracias por compartir tu trabajo

  2. jose maria dice:

    hola la verdad es buen mozo el aleman , me hubiese gustado conocerlo personalmente gracias jose de rio cuarto,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s