El vuelo 1771 de PSA

David Burke nació el 18 de Mayo de 1952 y era un empleado de la compañía aérea USAir. En el año 1987 fue acusado de robar 69 dólares de las bebidas que se servían a bordo en los vuelos, con lo que fue despedido. En un intento por ser readmitido se reunió con su ex-jefe, Raymond F. Thomson, pero aquel encuentro terminó en una acalorada discusión en la que no llegaron por muy poco a las manos.

Infografía de "The Smile of Stockton", el avión siniestrado

Iracundo, David compró un billete para el vuelo 1771 de Pacific Southwest Airlines (PSA) desde Los Ángeles a San Francisco. Un vuelo que Raymond solía emplear debido a sus continuos desplazamientos por causas laborales. Utilizando sus credenciales de empleado aéreo, David consiguió introducirse en el aparato sin pasar por el detector de metales; iba armado con un revólver Magnum del calibre 44 que un compañero le había prestado tiempo atrás. Una vez en el avión escribió en una de las bolsas de oxigenación del aparato el siguiente mensaje:

“Hola, Ray. Es algo irónico que hayamos acabo así. Te pedí que tuvieses algo de compasión por mi familia. Yo no conseguí ninguna [compasión], y tú tampoco la tendrás”

Poco tiempo después del despegue una azafata entró en la cabina de pilotos y dijo que había un problema. Cuando el capitán le preguntó cuál era el problema, David, quien se encontraba detrás de la joven, se adelantó y respondió:

-Yo soy el problema

Acto seguido, las cajas negras registraron y grabaron dos detonaciones que se achacan a dos disparos realizados por David Burke. Entonces también se grabó un enorme aumento de ruido, presumiblemente originado por una de las balas que atravesó uno de los cristales de la aeronave. Poc os segundos más tarde se recoge otra detonación más; disparo que los expertos creen que debe tratarse de un disparo suicida. El avión comenzó a perder altitud a una velocidad de 700 millas por hora (unos 1100 kilómetros por hora) y finalmente se estrelló contra una colina en las montañas de Santa Lucía. El impacto fue tan brutal que ninguna de las 43 personas que iban a bordo logró sobrevivir, y el aeroplano quedó prácticamente desintegrado.
De entre los escasos restos que quedaron hubo dos hallazgos que impactaron a los investigadores: se salvó el arma de del compañero de david (de la que se llegaron a obtener impresiones digitales del propio David) y la bolsa en la que había escrito el mensaje a su ex-jefe. Estas dos pruebas sorprendieron enormemente por el hecho de que 27 de los 43 cadáveres no pudieron ser identificados a consecuencia de la explosión del parato al impactar contra el suelo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s