John Robinson

John Edward Robinson nació el 27 de Diciembre de 1943 en Cicero (Illinois). Era un chico aficionado a la filosofía de los Boy Scouts, y llegó a actuar delante de la reina Isabel II en una actuación en Londres. Tenía una actitud de ayuda a sus prójimos. Al menos, de joven.

John Edward Robinson

En su adolescencia se matriculó en un seminario, en el Quigley de Chicago, para convertirse en sacerdote. Sin embargo, y contrariamente a su actitud anterior, allí se reveló como un estudiante pésimo, a parte de tener serios problemas para seguir la disciplina del centro. Sólo estuvo un año porque “ya no le gustaba” según sus propias palabras, aunque lo cierto es que no lo admitieron dados los problemas que había causado el año precedente. Aún así siguió colaborando con asociaciones benéficas, y llegó a ser nombrado “Hombre del Año” por una asociación de Kansas City, aunque ese premio era la primera vez que se entregaba, lo que da pie a sospechar que lo crearon para él. Porque si alguna obsesión tenía, era la de convertirse en alguien muy importante. Sus allegados lo definían como un ser “muy agradable y muy carismático”.
A pesar de todo esto, la policía lo conocía como ladrón y estafador, cargos por los que en 1987 estuvo en la cárcel. Le condenaron a cinco años, aunque sólo cumplió cuatro por buen comportamiento. Cuando salió, lo reclamaron en Missouri por cargos similares y también fue sentenciado a la cárcel, aunque empezó a quejarse de dolores en el pecho y lo dejaron en libertad condicional gracias a los informes médicos.
En el año 1984, una joven de 18 años llamada Paula Godfrey se marchó de su casa para ir a trabajar a una de las muchas emresas fictícias que John decía tener. Poco después de que se marchase, sus padres denunciaron la desaparición de la joven. Poco después recibieron una carta la que la joven decía que quería partir de cero y que no quería saber nada de su familia. En la misma carta aparecía una firma que se comprobó que era de la joven, con lo que se descartó el secuestro y se archivó el caso dado que la joven era mayor de edad y tenía derecho a ir a donde quisiese.
En el año 1985 una joven madre soltera, Lisa Stasi, conoció a un hombre llamado John Osborne (era John Robinson empelando uno de sus múltiples alias) en un refugio para desamparados. El hombre le ofreció su ayuda, que consistía en un apartamente para ella, formación laboral, un sueldo mientras no encontrase trabajo e incluso guardería para su pequeña de cuatro meses de edad. Ella accedió y con la excusa de matricularla en un centro de formación, le hizo firmar unos cuantos papeles en blanco. No se volvió a saber de ella. A los pocos días, John contactó con su hermano para preguntarle si quería adoptar a una niña. le dijo que la madre de la criatura se había suicidado poco antes en un hotel, y que gracias a sus contactos con la Caridad podía conseguir que la adoptase; tan sólo tendría que pagar las tasas legales. El bebé era Tiffany Stasi, y los papeles que le llevó a su hermano eran falsificados; el dinero de las “tasas” fue directamente a la cuenta de John.
En 1992, volvieron a sorprenderle con una falsificación, con lo que fue condenado a otro año de cárcel. En 1993, poco antes de salir en libertad, engatusó a Beberly Bonner (la bibliotecaria del centro) y ésta se divorció de su marido en cuanto John salió de la cárcel. Cuando se hizo con el control de la pensión y de los ingresos de Beberly, la mató, aunque siguió cobrando su pensión durante años.
En 1994 conoció en un chat a Sheila Faith, una mujer con una hija de 15 años que estaba en silla de ruedas y que necesitaba bastante atención médica. ël se comprometió a darles toda la ayuda que pudiese, y finalmente madre e hija se mudaron a Kansas junto a su benefactor. No se supo nada más de ellas hasta que sus cuerpos aparecieron en barriles en un almacén en Missouri.
En 1999 conoció vía Internet a una joven de 21 años, Izabella Lewicka, a quien ofreció un trabajo y una relación sadomasoquista. Ella aceptó, y se fue a vivir a Kansas con John. Al poco de su llegada, John compró un anillo de compromiso y llegó a pagar los papeles para la boda, aunque ésta jamás se produjo. Izabella envió correos electrónicos a sus familiares y amigos contándoles que se iba a casar. Un par de meses más tarde envió otro diciendo que se iba de viaje y no se volvió a saber nada de ella. Nada hasta que se encontró su cadáver en un barril en una granja en La Cygne, en Kansas. Dicha granja era de John Edward Robinson. También se econtraron restos de otro cuerpo al lado, el de Catherina Clampitt, que había desaparecido en el año 1987.
John fue arrestado y acabó confesando los siete crímenes. Fue juzgado en Kansas en 2002 y condenado a muerte. También fue juzgado en Missouri, aunque allí lo condenaron a cadena perpetua. En el año 2005, la Corte Suprema de Kansas dictaminó que la pena de muerte era anticonstitucional, con lo que el castigo para John se conmutó por cadena perpetua. Sin embargo, en el año 2006 el Tribunal Supremo de EEUU anuló la sentencia de Kansas, con lo que John está esperando a que le administren la inyección letal.
Se sospecha así mismo que John podría estar detrás de varias desapariciones más, aunque hasta el momento no se han encontrado pruebas.

Un comentario el “John Robinson

  1. Musto eric ariel yamil dice:

    Que maldita mente criminal,que tendran en la cabeza estas personas para hacer lo que hacen????

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