El bombardero de Oklahoma

Timothy James McVeigh nació el 23 de Abril de 1968 en Lockport (estado de Nueva York), en una familia de emigrantes irlandeses. Sus padres se divorciaron cuando el contaba con 10 años de edad, y el joven Tim se quedó con su padre en Pendleton. Su madre y sus dos hermanas menores se transladaron a Florida.

Timothy James McVeigh

Según los datos oficiales, Timothy era objeto de burlas en el colegio por parte de sus compañeros y compañeras. Nunca tuvo novia que se sepa. En este estado de aislamiento social, el joven se refugió en un mundo de fantasías en el que él vengaba a todos los indefensos, incluso del “mayor matón”, como llamaba él al gobierno de los Estados Unidos. Sin embargo, de momento sólo eran las fantasías de un chaval reprimido. De momento. Con el tiempo, llegó al instituto y allí comenzó a aficionarse a la informática, llegando a ser considerado el programador más prometedor del estado. Aún así, finalizó sus estudios con unas notas un tanto mediocres.
Una de las pasiones que tenía eran las armas de fuego. Su abuelo (con quien prácticamente se había criado desde los 10 años) fomentaba esta afición, ya que él era otro apasionado de los rifles y las pistolas. Llegó a ser sorprendido con armas en el instituto, puesto que las llevaba para tratar de impresionar a la gente, aunque tampoco lo conseguía. También le entusiasmaba la parafernalia militar, y de hecho llegó a inscribirse en una academia militar, que acabó abandonando al poco tiempo.
En Mayo de 1988, Timothy se alistó finalmente en el ejército. Sin embargo, en su tiempo libre, en vez de ir a la cantina del cuartel como hacía todo el mundo, se quedaba en su habitación leyendo sobre armas, francotiradores y explosivos. Tuvo algún que otro altercado de índole racial, especialmente con unos compañeros de cuartel, que llevaban unas camisetas en las que se podía leer “Black Power” (“Poder Negro”). Timothy encargó unas cuantas camisetas con la leyenda “White Power” (“Poder Blanco”) al Ku KLux Klan (organización de índole extremadamente racista). Esto le valió varios meses de encarcelamiento.
Fue a la Guerra del Golfo, donde incluso fue condecorado con la Estrella de Bronce por su habilidad como francotirador. Se dice que salvó a varios compañeros, pero eso jamás ha sido demostrado.
A su vuelta de la guerra, intentó entrar en las Fuerzas Especiales, aunque no logró pasar el examen de aptitudes físicas. En Mayo de 1992, pasó a la reserva. Posteriormente, comenzó a trabajar como vigilante de seguridad en Pendleton, en donde además comenzó a dar rienda suelta a un desaforado odio hacia el gobierno. Su compañero de turno, Carl Lebron, tenía que oírle despotricar seguido mientras trabajaban. Tras una temporada, Timothy decidió que ya no quería seguir con el trabajo, lo abandonó y se dedicó a deambular con su coche por los Estados Unidos buscando a sus antiguos compañeros de la guerra.
Algo que marcó un severo punto de inflexión en su vida fueron sin duda los acontecimientos acaecidos en Febrero de 1993 en el Rancho Waco, en Texas. Dicho lugar estaba habitado por la secta de los Davidianos, liderados por David Koresh, y fue sitiado por las fuerzas especiales tras detectarse una venta ilegal de armas. Hubo un tiroteo en el que fallecieron cuatro agentes y seis adeptos de la secta. Tras esto, las fuerzas policiales se retiraron. En esa época, Timothy iba de estado en estado asistiendo a ferias de armas, y acabó recalando en Michigan, donde su antiguo compañero Terry Nichols tenía una granja.
Se encontraba allí cuando se produjo el segundo asedio al Rancho Waco, el 19 de Abril de 1993, que se saldó con el incendio de dicho lugar, muriendo la totalidad de personas que se hallaban dentro. Esto, sin duda, marcó aún más las ideas antigubernamentales de McVeigh. Comenzó entonces a urdir un plan para vengar esa “afrenta”, según lo consideró el. Invitó a su amigo Terry a participar, aunque éste declinó la oferta. Como quiera que no le sentó bien la negativa a Timothy, se marchó de casa de su amigo y fue a parar a la de Michael Fortier en Arizona. Éste sí aceptó colaborar.
Poco tiempo después, ambos se dirigieron a una cantera en Kansas, donde consiguieron robar 1.800 kilogramos de nitrato de amonio y numerosas cajas de Tovex, un explosivo considerado como “altamente destructivo”.
El 16 de Abril de 1995, cargaron todo ese material en una furgoneta alquilada por Timothy bajo el seudónimo de Robert Kling. Tres días más tarde, la mañana del 19 de Abril, aparcó la furgoneta justo delante del edificio federal Alfred P. Murrah. Bajó de ella, se dirigió a un vehículo que había dejado allí previamente y, al alejarse algo, accionó el detonador.
Con la consiguiente explosión, murieron 168 personas, entre ellas 19 niños, y más de 400 resultaron heridas. Mientras huía, un agente de tráfico le dió el alto y lo detuvo por no llevar placas de matrícula. Dos días más tarde fue acusado formalmente de ser el autor material del atentado.
El 13 de Junio de 1997, fue condenado a muerte. También fueron juzgados sus compañeros; Terry fue condenado a cadena perpetua por colaboración necesaria y Michael Fortier a doce años de prisión por encubrimiento.
El 11 de Junio de 2001, Timothy James McVeigh recibió una inyección letal en la prisión de Terre Haute, Indiana

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