El asesino del Río Verde

Gary Leon Ridgway nació el 18 de Febrero de 1949 en Salt Lake City, hijo de una madre controladora y muy, muy estricta. Tanto Gary como sus dos hermanos tenían terminantemente prohido el relacionarse con los demás niños, incluyendo a los vecinos. No se trataba tampoco de alguien especialmente inteligente, puesto que en el instituto fue obligado a repetir un curso -a pesar de haberlo aprobado- para tratar de que se le quedasen los rudimentos básicos para poder afrontar el siguiente con mínimas garantías de éxito.

Gary Leon Ridgway, "El asesino del Río Verde"

Gary Leon Ridgway, "El asesino del Río Verde"

Sus compañeros de clase le definen como alguien simpático, pero algo corto y que podía pasar totalmente desapercibido. Cuando tenía dieciséis años, apuñalo sin motivo aqparente a un niño de seis, quien sobrevivió. Según se supo, después del apuñalamiento Gary abandonó el lugar riéndose para sus adentros y pronunciando las siguientes palabras:

“Siempre me pregunté cómo sería matar a alguien, y mira tú lo que era”

Al acabar (trabajosamente) sus estudios en el instituto, se alistó en la Marina, donde le destinaron a un buque de abastecimiento que hacía la ruta entre Filipinas y Vietnam. Al acabar el servicio, volvió a casa. Se casaría dos veces poco después, aunque los matrimonios se terminarían muy pronto por infidelidades continuas en ambos casos. Tanto su primera mujer como la segunda declararon que había intentado estrangularlas en alguna ocasión. Posterioemente se volvería a casar por tercera vez, y tendría un hijo.

Entre los años 1982 y 1984, comenzaron desaparecer mujeres jóvenes en la zona de Green River (Río Verde). La mayoría de las víctimas eran prostitutas o jóvenes fugadas de casa que hacíoan autoestop. La gran mayoría de los cuerpos que se encontraron estaban ya en avanzados estados de descomposición, en algunos casos tan sólo aparecía el esqueleto. Cuatro de los cuerpos permanecen a la espera de ser identificados todavía. También complicaba el asunto el hecho de que Gary tirase los cuerpos en zonas donde había basura, algo que sirvió para despistar todavía más a los investigadores. La forma de actuar de Gary siempre era la misma: recogía en su furgoneta a las chicas (fuesen prostitutas o fugadas) yles mostraba una foto de su hijo pequeño, cosa que ayudaba a que confiasen en él. Después de mantener relaciones sexuales con la víctima, las estrangulaba desde atrás con el brazo en la misma furgoneta, y posteriormente las abandonaba en la mencionada zona.
A partir de 1984, el sheriff del condado formó un grupo dedicado en exclusiva a esclarecer este misterioso asunto. Llegaron a contar con la ayuda de Robert Keppel y Dave Reichert, dos afamados investigadores, así como con el inusitado apoyo de Ted Bundy, un famoso asesino en serie que sería ejecutado en la silla eléctrica a principios de 1989. Sin embargo, esos esfuerzos no fructificaron. Como había sido detenido en 1982 por delitos relacionados con la prostitución, se convirtió en un sospechoso. Sin embargo, en el año 1984 pasó con solvencia la prueba del polígrafo, conocido como “detector de mentiras”. Hoy en día sabemos que no es un aparato fiable, aunque en aquellas épocas resultaba un aparato muy moderno, y muchos juicios se resolvieron -erróneamente en bastantes ocasiones- gracias a este instrumento. El 7 de Abril de 1987 le tomaron muestras de saliva y de pelo, cosa que sería determinante cuando se llevaron a cabo los análisis de ADN. Sin embargo, no fue hasta el año 2001 (casi veinte años más tarde) cuando esas pruebas dieron resultado. Gary estaba en Kenworth cuando la policía le arrestó como sospechoso del asesinato de cuatro mujeres: Marcia Chapman, Opal Mills, Cynthia Hinds y Carol Ann Christensen. Después, le sumarían otras tres gracias a investigaciones de la policía científica: Wendy Coffield, Debra Bonner y Debra Estes. Para identificarlo se emplearon minúsculas manchas de pintura que habían caído de su ropa de trabajo en los lugares de los crímenes.
En Agosto de 2003 empezó el juicio contra Gary Ridgway. Tras una ardua investigación, tendría que responder por un total de cuarenta y ocho cargos de homicidio. También era sospechoso de otras seis desapariciones, pero como quiera que esos cuerpos no habían aparecido, no se pudieron presentar cargos.

El 18 de Diciembre se 2003, se leyó la sentencia que le condenaba a cuarenta y ocho cadenas perpetuas, así como diez años más por cada una por obstruir a la Justicia. En total, cuarenta y ocho vidas y 480 años más, a cumplir consecutivamente. A pesar de ser juzgado por cuarenta y ocho, Gary confesó un total de 71 víctimas, y los expertos creen que realmente pudieron ser más de 90. Se encuentra en la prisión de alta seguridad de Walla Walla, en Washington

Un comentario el “El asesino del Río Verde

  1. alfred dice:

    quizas todo ese colera psicotico k tuvo desde k era un niño y por causas familiares y el maltrato propinado hacia el , quizo vengar y extraer todo ese colera al exterior logrando placer al matar este tipo no puede estar entre nosotros por eso en estos momentos esta encerrado sin libertad alguna no se le desea a nadie esta clase de comportamiento

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s