El garrote vil

Conocemos como “garrote vil” a un aparato que, si bien en alguna rara ocasión se empleó a modo de tortura para obligar al prisionero a una rápida confesión habida cuenta de la efectividad de aquella máquina, tenía la finalidad prácticamente exclusiva de matar.

Garrote expuesto en un museo de la localidad de Friburgo

Garrote expuesto en un museo de la localidad de Friburgo

Comenzado a utilizar en la España de principios del siglo XIX (1812/13) y posteriormente empleado en Latinoamérica y Filipinas, el Garrote Vil consistía en un collar, generalmente de hierro, que se ajustaba al cuello del prisionero. Dicho aro tenía una bola en la parte interior de su frontal (donde el reo tenía el cuello) y a través de un tornillo se apretaba. Al aumentar la presión, la idea era que la bola retrocediese, produciendo la dislocación de la apófisis de la vértebra axis sobre el atlas en la columna cervical, es decir se le rompía el cuello a la víctima. Sin embargo, esto era tan sólo teoría. Lo cierto es que la gran mayoría de las veces, la muerte sobrevenía por estrangulamiento, generalmente tras varios minutos de agonía por parte del acusado.

El Garrote también tenía la denominada “versión catalana”, cuyo funcionamiento era igual, con la salvedad que este otro artilugio tenía también una punta en la parte trasera. Cuando la presión ejercida por el verdugo echaba hacia atrás el cuello del ajusticiado, dicha punta penetraba en la nuca. Aunque, incluso, se dice que este método ocasionaba una agonía muy superior que el “original”, ya que rara vez la punta cumplía con su objetivo. Relata la historia que el autor de dicha “revisión” fue Nicomedes Méndez, quien era el verdugo de la ciudad de Barcelona. Aquí hay una foto del año 1901; pertenece a los instantes previos a la ejecución de Isidro Mompart, quien aparece ya sentado en el garrote.

Oficialmente, en España fueron ajusticiados entre hombres y mujeres por este método 321 personas. El dudoso honor de ser el primer “cliente” de este sistema corresponde a un tal Miguel Coronado (faltan muchos datos de aquella época) entre 1812 y 1813, en Madrid. El último ajusticiado de esta forma fue Salvador Puig Antich, el 2 de Marzo de 1974 en Barcelona.

Un comentario el “El garrote vil

  1. Magnifico blog lo encontre buscando una señora condenada a la pena de muerte en Oklahoma y la verdad que te felicito por el trabajo que haces

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